Recomienda IMSS Durango lunch saludable para prevenir obesidad en niñas y niños
Recomienda IMSS Durango lunch saludable para prevenir obesidad en niñas y niños
· En en el año 2025, se brindaron 582 consultas por obesidad infantil
· En lo que va del 2026, se han brindado 344 consultas por este padecimiento.
· El grupo de edades con mayor demanda fueron los niños de 10 a 14 años, seguido de 5 a 9 años, también en varones.
· En varones es la mayor incidencia de este padecimiento.

El Seguro Social brinda prácticos consejos a los padres de familia para cuidar el refrigerio escolar ya que el impacto del sobrepeso y la obesidad se ha incrementado en niños y jóvenes generando esto que los padres presten especial atención y con ello evitar factores de riesgo como las enfermedades crónicas degenerativas, diabetes, hipertensión arterial, padecimientos cardiovasculares y algunos tipos de cáncer.
El coordinador de Nutrición y Dietética del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Durango, Jesús Manuel Montelongo Enríquez, explicó la necesidad de que niños y jóvenes dispongan de refrigerios saludables, al mismo tiempo que eviten alimentos de alto contenido energético, como grasas, azúcares simples y sal.
Agregó que una colación (alimento intermedio entre comidas) debe contener verduras, fruta de temporada, además de un alimento preparado con bajo contenido en grasa, que incluya un cereal de grano entero o integral y agua simple.
Señaló que, en el IMSS en Durango en el año 2025, se brindaron 582 consultas por obesidad infantil y en lo que va del 2026, se han brindado 344 consultas por este padecimiento. El grupo de edades con mayor demanda fueron los niños de 10 a 14 años, seguido de 5 a 9 años, en varones es la mayor incidencia de este padecimiento.
Recomendó que las frutas deben comerse preferentemente completas y descartar los jugos, pues al exprimirlas y no consumirlas inmediatamente, se pierde parte importante de vitamina C y de fibra dietética; incluso, advirtió que se ingiere una mayor cantidad de azucares simples debido a que se utiliza más de una porción de fruta.
Las frutas para el refrigerio deben ser de temporada y debidamente higienizadas. Una porción de éstas equivale, por ejemplo, a una manzana, pera, naranja o, en su caso, equiparable a una taza de papaya, sandía o melón, etcétera. La cantidad de azúcares presentes en cada fruta es variable, entre más jugosa sea, mayor es su contenido.
En el caso de las verduras, fuente primordial de vitaminas, minerales y fibra, sugirió que formen parte del refrigerio, por lo que es necesario consumir el equivalente de dos manos juntas abiertas, dando importancia a la variedad, además de color.
En cuanto al alimento principal, ejemplificó que debe elaborarse con algún ingrediente de origen animal, bajo en grasa, y un cereal, preferentemente de grano entero o integral. Una torta de aguacate con queso panela y jitomate, que incluya rebanadas delgadas de calabaza; dos tacos de guisado de pulpa de res con verdura; ensalada de verduras con atún (sin mayonesa) o con pollo deshebrado o requesón serían otras opciones.
Se recomienda ensaladas con proteína de origen animal, como salpicón de pollo, atún, picadillo, carne de res o de verduras con huevo cocido o queso, son otras alternativas, así como toda la creatividad que la madre o el tutor del menor tengan para dar variedad al refrigerio escolar y, con ello, asegurar una mejor nutrición y calidad de vida.
El refrigerio de los niños debe incluir agua simple. Acostumbrarlos a beber agua natural como su principal fuente de hidratación favorece hábitos saludables y reduce el consumo de bebidas azucaradas.
Es muy importante, que las madres y padres de familia estén al pendiente del estado nutricional de sus hijos, a través de evaluaciones médicas anuales que se hacen en las Unidad de Medicina Familiar, estas permiten detectar oportunamente problemas relacionados con la nutrición, como el sobrepeso, la obesidad o la anemia, para brindar un tratamiento adecuado y prevenir complicaciones.






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