Investigadora de la Universidad Juárez expone conferencia en Seminario Internacional de Salud
- LF

- 2 oct 2020
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· Su participación fue sobre un caso de éxito en la respuesta comunitaria ante la percepción de riesgo por la pandemia de COVID-19.

“Percepción de riesgo en COVID-19. Brote familiar - Respuesta comunitaria”, fue el título de la conferencia que dictó la Dra. Yolanda Martínez López, investigadora y directora del Instituto de Investigación Científica de la Universidad Juárez del Estado de Durango, en el marco del Seminario Internacional de Salud 2020 que organiza el Departamento de Salud Pública del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS) de la Universidad de Guadalajara (UdeG) y la Universidad Autónoma de Madrid (UAM).
La Dra. Martínez López, también integrante del Cuerpo Académico de “Salud Pública y Epidemiología” de la Universidad Juárez, inició su disertación partiendo del concepto de ‘percepción de riesgo’. Detalló que mientras el concepto científico es construido con cifras que reflejan la probabilidad de que ocurra un evento, el concepto de riesgo es para la población una construcción subjetiva, influida por aspectos sociales, psicológicos, políticos y financieros. Se asocia con la posibilidad de no poder vencer un peligro.
“La población tiene una concepción amplia del riesgo, cualitativa y compleja. Incorpora consideraciones como la incertidumbre, el temor, el potencial catastrófico, la capacidad de controlar la intensidad del daño ante la presencia de un acontecimiento inevitable. Dimensiones que habitualmente no se incorporan en el concepto técnico de riesgo que lo define como sinónimo de probabilidad”.
Ante estos primeros casos se activaron las medidas de contención centradas en la persona y el estudio de contactos, toma de muestras y confinamiento domiciliario de las personas con quienes tuvieron acercamiento.Refirió que se aplicó en tiempo y forma el Sistema de Información para la Gestión de la Emergencia por COVID-19. No obstante, tras cinco semanas se contabilizaban 11 casos positivos y dos fallecimientos.
“En la comunidad lo que se vio con esto fue que la respuesta social no se hizo esperar. Al día siguiente de la declaración de cuarentena se recibió noticia de que el primer caso, la mujer de 35 años, había perdido la vida. Ya estaba cerrado el pueblo y los comerciantes y proveedores se organizaron para otorgar sus servicios y productos a los lugareños. Se organizó un banco de alimentos y se recibieron apoyos económicos, así como de comunicación de los connacionales radicados en Estados Unidos, siempre solidarios”, explicó.
La conferencista resaltó que la repuesta de la comunidad en ese momento era de desconcierto en una fase inicial, lo que los llevó a una movilización propositiva, “… lo que fue la mejor convocatoria para que se pusieran a trabajar todos juntos. La respuesta fue muy favorable”, expresó.






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