Entregan Esteban y Toño un abrazo que une a Durango en la renovada Plaza de la Familia
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• Se transforma la Plaza de la Familia en un punto de encuentro para las y los duranguenses, con una inversión superior a 9.4 Mdp.
• Representa la nueva escultura “El abrazo de la familia”, de cuatro metros de altura, la unidad, protección y crecimiento de quienes integran la gran familia duranguense.

Con el objetivo de generar espacios dignos que fortalezcan la convivencia y el encuentro entre las familias, el Gobierno del Estado encabezado por Esteban Villegas Villarreal y el Gobierno Municipal de Toño Ochoa hicieron entrega de la renovada Plaza de la Familia, un espacio que ahora cuenta con infraestructura para el disfrute de niñas, niños, jóvenes, adultos mayores y personas con discapacidad, además de incorporar la escultura “El abrazo de la familia”, creada por el maestro Guillermo Salazar González.
Durante la entrega, el gobernador Esteban Villegas Villarreal destacó que la familia debe permanecer como el centro de las acciones que transforman a la sociedad, al señalar que “nada vale la pena si no lo hacemos con la familia”, porque cuando esta se encuentra bien, también lo están las comunidades.
Por su parte, Toño Ochoa resaltó que escuchar a la gran familia es una de las principales herramientas para construir un gobierno cercano y sensible a las necesidades de Durango, subrayó que la renovada plaza busca convertirse en un lugar para reencontrarse, caminar, jugar, conversar y disfrutar de uno de los pilares fundamentales de la sociedad.
La intervención representó una inversión de 9 millones 459 mil pesos, con beneficio para aproximadamente 256 mil personas, e incluyó alumbrado público, sistema de riego, audio ambiental, pérgola, bancas, áreas verdes, barda perimetral y rampas de acceso, consolidando un sitio pensado para la convivencia y el bienestar.
En el corazón de este espacio se encuentra “El abrazo de la familia”, una pieza de 4 metros de altura elaborada en bronce por el maestro escultor Guillermo Salazar González, quien explicó que su inspiración surgió de la necesidad de representar a todas las familias, por lo que sus personajes carecen de rostro, una mujer que representa a la madre, un hombre al padre y un niño a la infancia.
“Había que presentar una escultura en la que no pregunten quién es la señora; es una mujer, un niño, un padre sin rostro, porque está dedicada a todas las madres, a todos los padres y a todos los niños”, explicó Salazar González sobre la obra, cuyo propósito es que cada persona pueda reconocerse en ella.
Finalmente, Leticia Carrola, vecina del sector, celebró la transformación del lugar y destacó que ahora existe mayor atractivo, accesibilidad y movimiento, además de señalar que diariamente observa a familias, personas con discapacidad y ciudadanos que acuden para realizar actividad física, convirtiendo la plaza en un punto de encuentro para la comunidad.






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