Alerta de género no ha funcionado en Durango: Sandra Amaya

· Es obligación del Estado brindar a las mujeres un lugar seguro y libre de violencia



La alerta de género declarada en 16 municipios de Estado, no ha dado resultados ante la indiferencia de las autoridades estatales, consideró la diputada Sandra Amaya Rosales al convocar a los diputados a trabajar en erradicar la violencia contra las mujeres.


“Hoy es buen día para cuestionarnos y reflexionar si los mil 200 millones de pesos que fueron destinados para atender esta alerta de género declarada en 16 de los 39 municipios de nuestro estado dio resultados, y si las mujeres duranguenses tenemos confianza en las autoridades; lamentablemente esto no es así. Una vez más imperó la corrupción que tanto caracteriza a este gobierno estatal”, señaló.


Al respecto, la legisladora precisó que es obligación del Estado brindar a las mujeres un lugar seguro y libre de violencia; ya son cinco años de esta administración, la cual no ha erradicado en lo más mínimo la violencia, existen muchas familias que exigen justicia por sus mujeres


“De las buenas intenciones no se combate la justicia, la buena noticia es que la luz al final del túnel comienza a observarse, y en nuestras manos estará hacer realidad un Durango mejor para nuestra ciudadanía”, expresó Amaya Rosales.


En este sentido, recordó que la entidad se encuentra en uno de los tres primeros estados de México en desatender recomendaciones sobre protección a mujeres, ya que la Convención sobre la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW), en su último informe emitido a principios de este año nos hizo la vergonzosa distinción por incumplidos.


“Esta problemática social cada vez está destruyendo a más familias de nuestra entidad, ¡Las mujeres en Durango estamos hartas de que las autoridades se mantengan indiferentes ante la violencia”, puntualizó.


Finalmente, comentó que aún queda mucho por hacer, por lo que convocó a sus compañeras y compañeros legisladores ha no seamos cómplices con su silencio, por lo que deben hacer lo propio como representantes del pueblo para erradicar de fondo la violencia que tanto aqueja a la sociedad.